Archivo de la etiqueta: literatura cubana

Badajoz, en trineo, hacia la casa del poeta

PASSAR_PAXAROS_JBADAJOZ_COVER_HR

En la estela de ciertos poemas-históricos de Gastón Baquero, aunque aquí con mayor aspereza, ha escrito Joaquín Badajoz (Pinar del Río, 1972) un poema titulado “Peredélkino (1960)”. Pienso sobre todo en aquellos versos de Baquero de “En la noche, camino de Siberia”, en los que sueña que pasea en un largo trineo, sobre la nieve, hacia un punto secreto de Siberia, “borrado del mapa”, destinado para recluir “a los más odiados prisioneros”. Todo su delito, apunta el sujeto del poema, había sido recitar en voz alta los versos de Mallarmé.

“Peredélkino (1960)”, obviamente, es otro poema, trabajado por otras manos, varias décadas más tarde, además de ser, para el particular anaquel de este lector que soy, el más rotundo y escalofriante poema del libro Passar páxaros. Casa oscura, aldea sumergida, que hace apenas unos meses Badajoz, tras cierta lucha contra el pudor, decidió publicar con el sello de la Academia Norteamericana de la Lengua Española.

Sigue leyendo

1 comentario

Archivado bajo Artículos y Ensayos

Agua de la calle

grifo

Dinorah retira el jarro de agua hirviente del fogón y la deja caer en un cubo de plástico resistente, donde terminará refrescándose antes de ser envasada en varios pomos, y de ahí al congelador. He observado este procedimiento suyo día a día, incluso dos veces en una jornada, durante casi veinte años.

Dinorah es un animal de cocina. Muy pocas veces la he visto permanecer por media hora en algún otro lugar de la casa. Ahora vuelve a colocar el jarro en el fregadero –un jarro con una espesa costra blanca en su interior–; abre la llave para llenarlo. Pero eso que llamamos agua de la calle, la que circula por todas las casas del vecindario, la que llega mediante bombeo desde el acueducto más cercano, esa agua se ha agotado; a lo que sigue que Dinorah deba cerrar la llave de la entrada y abrir, justo a la altura del lavadero, la llave de salida de esa otra agua que ha ido almacenando en sendos tanques plásticos en el techo de la casa. Agua de la calle, agua de la casa…: esos son los códigos, y en esto, si se quiere, se nos ha ido la vida.

— No te vayas –me dice sin levantar la mirada–, te voy a servir un pedazo de flan.

Sigue leyendo

2 comentarios

Archivado bajo Relatos

Una daga entre pingüinos congelados

La revolucion congelada

Deshecha ya la línea que separa a pensadores jóvenes y menos jóvenes, Duanel Díaz (Holguín, 1978) resalta como uno de los ensayistas más lúcidos que bordan el estado de salud del género en las letras cubanas.

Tras Límites del origenismo (2005) y Palabras del trasfondo. Intelectuales, literatura e ideología en la Revolución Cubana (2009), ambos dentro del exquisito catálogo de Ediciones Colibrí, acaba de editarse La revolución congelada. Dialécticas del castrismo (Editorial Verbum, Madrid), en el que el ensayista redondea sus pesquisas sobre la función del intelectual y el devenir de los procesos culturales en Cuba a partir de 1959; esta vez poniendo el acento sobre fotografía, “turismo revolucionario”, cine, novela policiaca, ruinas y nostalgia.

Sobrio y a la vez acerado polemista –sobre Orígenes, Padilla, Mañach o Eliseo Diego–, desde hace más de una década, Duanel Díaz viene defendiendo a capa y sombrero una idea del ensayo sin medias tintas, o, como lo consideraba Lu Xun, como “la daga más brillante”.

De Sartre a Slavoj Žižek, de Allen Ginsberg a Wim Wenders, a partir de 1959 se produce una interesante avalancha de “turismo revolucionario” hacia Cuba. Al fenómeno de los fellow traveler dedicas buena parte de tu libro…

Lo que ellos escribieron sobre la Cuba revolucionaria no sólo refleja las ansias de la izquierda europea y norteamericana tras su desencanto con el socialismo soviético, sino que también tiene un valor documental sobre la vida en la isla en los sesenta, pues recogieron muchos detalles interesantes que no aparecen en la prensa de la época y en los reportajes escritos por los cubanos. Todos esos libros y crónicas son parte fundamental del archivo de la Revolución Cubana, una zona a la que casi todos los ensayistas cubanos que están pensando el fenómeno de la Revolución (Ponte, Iván de la Nuez, Rojas, Díaz de Villegas) se han remitido en los últimos años. Mucho antes, esa visión de la Revolución fue refutada minuciosamente por la investigadora francesa Jeanine Verdès-Leroux en La lune et le caudillo. Le rêve des intellectuels et le régime cubain (1959-1971) (Gallimard, 1989), un libro muy documentado que lamentablemente no ha sido traducido al español.

Sigue leyendo

1 comentario

Archivado bajo Entrevistas

J.K., lejos de la comparsa

José-Kozer

Víctima de su vehemencia, en 1893 José Martí comete el desatino de justificar la mediocridad de ciertos poetas a partir de su entereza y su disposición para la guerra. “Su literatura no estaba en lo que escribían, sino en lo que hacían. Rimaban mal, a veces, pero solo pedantes y bribones se lo echarán en cara porque morían bien”, escribe en “Prólogo a Los poetas de la guerra”.

De manera que “morir bien” ya enaltecía sus peregrinos papeles, pues la poesía se encontraba definitivamente en el comportamiento agonístico y en el ethos inclaudicable del guerrero/poeta, y pasaba incluso hacia aquellos que jamás habían tomado la pluma para escribir un verso. Martí veía un “sublime dístico” en dos hombres comunes que caían al unísono, superados por el enemigo. De luchadores a mártires, y de ahí a verso encarnado.

Este modo de entender la poesía, hiperbolizando no el resultado sino la intención, desemboca en el aligeramiento del acto poético, en su trasvase hacia el enaltecimiento de la virtud guerrera. “La poesía escrita –sentencia Martí– es de grado inferior a la virtud que la promueve”.

Sigue leyendo

2 comentarios

Archivado bajo Artículos y Ensayos

Caramulo

agua CaramuloCon las risas olvidamos sobre la mesa las galletas para el resto del viaje. Hacía más de diez minutos que habíamos dejado atrás el parador en la autopista y aún reíamos despiadados con tan sólo mencionar aquella marca de agua mineral en botellas de medio litro.

Caramulo –le había explicado—podía ser algo así como un grito desde la ventana de un ómnibus escolar hacia un transeúnte bien feo.

Ella conducía, yo había reclinado mi asiento casi hasta el límite, veía pasar el cielo de la carretera mientras con el índice de mi mano derecha palpaba una zona todavía tibia en la piel de mi cuello.

— Ayer me mordiste duro…

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Relatos

Animal que escribe

“Es una pena que ninguno de los monumentos que se le han erigido a Martí lo muestre sobre una mula, abrazado a ella, con la mejilla apoyada sobre la piel sudorosa y la calva, incipiente entonces, cubierta por sus crines…” Este es tan solo uno de los hallazgos verbales y del imaginario que se desprenden de la lectura de Animal que escribe. El arca de José Martí, un libro breve, parsimonioso, sobre todo sutil, que Orlando González Esteva acaba de publicar en una cuidada edición de la casa española Vaso Roto.
Se lleva en el bolsillo este libro de un verde agasajado, como mismo el poeta llevaba a su Cicerón en la alforja de su caballo. Y al transportarlo y luego acunarlo, caemos en la cuenta de que, como lectores medievales, acabamos de recorrer las poco más de cien páginas de un bestiarium, curioso y definitivo como todo bestiarium que se respete.
Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Artículos y Ensayos

Cuerpos (no tan) amordazados

Imagen

Entrevista con Joaquín Badajoz (Foto de Elsa Roberto)

Gerardo Fernández Fe (La Habana, 1971) es parte de una generación semiágrafa y torturada que ha tenido una relación disfuncional con el mundo editorial (dentro y fuera de Cuba); quizás porque les tocó en suerte (o desgracia) nacer en medio de las decapitaciones, y heredar contradicciones, censuras, crisis económicas, hipocresía ideológica, doble moral, exilios, revolución mediática, sanchopancismo institucional, “muerte” de la imprenta, print-on-demand… entre otras pestes simbólicas.

Siempre inquisidor e hiperquinético, Fernández Fe es de los pocos afortunados que exprime bien sus limones, de esos autores que uno respeta por desangrarse hasta la calamidad con tal de regalarnos alguna joya rara una vez a la década. Como sucedió entre La falacia (1999) —una novella, que ya en su momento el lector sagaz y la crítica se encargarán de recuperar y adecuadamente ponderar— y El último día del estornino (2011), una de las novelas cubanas más rotundas de los últimos años.

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Entrevistas

Reina María Rodríguez, llegar a un sitio desconocido

Imagen

Frágil por momentos y por momentos intensa, sobre todo fiel a lecturas, amigos y desilusiones, la flamante Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, concedido por el gobierno de Chile, hace uso aquí de la confesión, ese don tan suyo…

¿Sorprendida por la decisión del jurado del Premio Pablo Neruda?

Sorprendida. Estaba en Texas, en un hotel de College Station, iba para una conferencia donde hablaría sobre tres generaciones de poetas cubanos de los años 80, 90 y 2000 en la universidad, cuando sonó el móvil y era la Ministra de Cultura de Chile dándome la noticia del premio. Estaba tan nerviosa que no atinaba a terminar de recoger las cosas para irme a la charla, cuando volvieron a llamarme y escuché el acta de presentación del premio, y, como estaba sola en el cuarto del hotel y todo es tan grande en Texas, me sentí pequeña, reducida.

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Entrevistas

La sangre

Imagen

El día anterior José Julián había auxiliado con su carro a un hombre herido. Esquivaba sin premura los baches de una calle de El Cerro cuando, al desembocar en una esquina del Parque Manila, un hombre negro se abalanzó sobre el capó del carro agitando los brazos y le anunció  –porque no puede decirse que haya sido un pedido–  que necesitaba llevar de inmediato a su amigo, un hombre blanco que sangraba por la espalda, al Cuerpo de Guardia de lo que, desde hacía más de cincuenta años, todos conocían como La Covadonga.

Eran las cinco y media de la tarde y al hombre blanco otro hombre le había asestado –José Julián nunca supo por qué– dos punzonasos en un pulmón.

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Relatos

Néstor, el ‘drama queen’ y la ciudad líquida

Imagen

Solo Dios sabría de los tantos caminos, más bien los recovecos, recorridos por Néstor Díaz de Villegas (Cumanayagua, 1956) en estos últimos casi sesenta años, en Vernon, Los Ángeles, en La Habana, en Miami. Pero como Dios ya no existe, solo queda la memoria del propio escritor, su aceptación de la confesión, que es profusa y sin afeites.

De paso por Miami, ciudad que venera al tiempo que deconstruye, porque definitivamente él es su producto y su emulsión, el poeta, el francotirador, afable como pocos, vehemente también como los menos, accede a nuestro interrogatorio.

Sigue leyendo

1 comentario

Archivado bajo Entrevistas